Día internacional de la educación, UNESCO

Hoy, 24 de enero, ha sido designado como el Día Internacional de la Educación por la Asamblea General de las Naciones Unidas, y este año se celebrará, el 25, con un llamado a los gobiernos a impulsar el sistema educativo en todas las regiones. 

Según la Unesco, 262 millones de niños y jóvenes siguen desescolarizados a causa de la pandemia, por eso la celebración se hará bajo el lema “Recuperar y revitalizar la educación para la generación covid-19”. 

El objetivo será “estimular los compromisos y las medidas para garantizar la recuperación de la educación, aumentar la inclusión y reducir las tasas de abandono escolar; celebrar las iniciativas emprendidas por los gobiernos, los educadores y las organizaciones, así como las asociaciones para reconstruir sistemas educativos más resistentes e inclusivos; abogar por un aumento de la financiación y promover las mejores prácticas en materia de financiación equitativa de la educación que sirvan eficazmente a los más desfavorecidos; y dar voz a la generación covid-19 para que exprese sus preocupaciones y aspiraciones de cara a un futuro bajo la sombra de la recesión económica y el cambio climático”, afirma la Organización.  

También se anunció que se publicarán nuevas cifras sobre los impactos en los estudiantes; seguramente serán dramáticas. Ojalá los gobiernos acojan el llamado. Si bien es cierto que varios están haciendo lo que pueden para palear la crisis, las cifras prepandemia ya mostraban una situación compleja: 615 millones de niños y jóvenes no pueden leer bien o realizar las operaciones básicas matemáticas. 

Desde finales del 2018 el Banco Mundial en su informe sobre el desarrollo mundial[1] ya alertaba sobre la gran diferencia que hay entre aprender y estar escolarizado: ir a la escuela no significa necesariamente que se esté aprendiendo, y prendía las alarmas sobre lo que es una trampa enorme al desarrollo individual y de una nación.  

Ya son varios los estudios realizados por expertos que explican la relación entre la educación y el crecimiento económico. Para nadie es un secreto que la mejor inversión que puede hacer una nación para incrementar su Producto Interno Bruto (PIB) es en educación. Según los economistas Hanushek y Woessmann un aumento de 25 puntos en los resultados del informe PISA se traduce en un incremento del 3% del PIB. Este es un tema del que hay mucho que decir y lo retomaré luego.  

Por ahora, lo importante es que lo que se celebra en este día haga eco en los gobernantes. Que la respuesta a la crisis no se quede solo en soluciones temporales para sobreaguar la situación, sino que el momento obligue a pensar en cambios radicales. De otro modo, a futuro seguiremos en lo mismo; o peor aún, porque es increíble que a pesar de todos los estudios y de los llamados que organismos internacionales hacen a los gobiernos –como el de la Unesco hoy– las inversiones en educación de los países en desarrollo sigan siendo las más bajas. Solo los pocos que logran entender su importancia, como Corea del Sur en tiempos recientes, cruzan la línea del desarrollo. 

Autor: Pete Pizarro

01/24/2021

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